lunes, 15 de febrero de 2010

COMENTARIO DE LOURDES ADÁN

MI querida Claudia:

Perdón por responder hasta ahora tu entrega. ¡Hermosísima y verdaderamente profunda y cierta! Me conmueve que personitas tan jóvenes como tú, Lety y Gisela perciban lo que vamos leyendo con tal profundidad. ¡Qué hermoso y qué riqueza! ¡Gracias por ser como son y gracias por acompañarnos en este caminar! ¡Me enseñan y me dan muchísimo! Un besote con todo cariño.Lourdes

APORTACIÓN DE ELSA URBINA

Pues bien, mi participación va sobre el capítulo 12 HAY VIDA DETRÁS DE LA MUERTE? este leído, releído y súper leído capítulo, que vino a trastocar mi cielo tan esperado. Quién me iba a decir después de tanto esperar y esperar el ansiado cielo… éste ya no está??

Que me quitaran el infierno no fue ningún problema… eso fue fácilmente asimilado, no podía existir un Creador amoroso que enviara a sus hijos (en este caso a mí) a las llamas del averno para toda la eternidad por haber cometido pecados….
Pero que me digan que el cielo no existe ???? OIGAME NO¡¡¡
Yo que esperaba tanto ese lugar de “Regreso al Padre: Felicidad total para toda la eternidad” verlo con los ojos, sentirlo con las manos, escucharlo con los oídos….
Tantos viernes primeros, tantas oraciones, misas, comuniones, jaculatorias, sacrificios, promesas… (que dejé hace ya tiempo) etc. etc. sé que fue parte de mi caminar.
Se también ahora que absolutamente nada de eso tenía sentido si se hacía por esperar algo a cambio, porque su AMOR ES INCONDICIONAL hagas o no hagas, eso SI que tiene sentido, su amor es GRATUITO¡ pero… después de la muerte que onda??? quiero mis chocolatinas¡¡

Tanto pan integral se me está atorando en la garganta…ya escuché que si existe el cielo pero no como yo creía…. Pero yo quería creer en la resurrección en un “cuerpo glorificado” y que es eso? NO SE pero yo confiaba y confiaba y creía sobre todo en la “magia” de desaparecer de un lado y cataplum aparecer en otro rodeado de tus seres queridos que se te adelantaron y ahora resulta que hay que cambiarlo todo, todo…

Esta fe en lenguaje de modernidad me ha creado conflictos pero ha afianzado mis cimientos, me está costando pero hay coherencias en lugar de indulgencias, hay fundamentación a cambio de imposición, hay espíritu de libertad en lugar de sometimiento, hay invitación más no obligación, he de confesar que es más gusto que susto lo que experimento… a pesar de todo….

“Hay que hacer del suelo un cielo” escuché alguna vez y me gustó, ahora lo repito pero resignificando su contenido, vivir en el aquí y en el ahora, valorando todo y AGRADECIENDO TODO puede ser parte de ese cielo…. Y también Ser yo parte del cielo de los demás… (ahí está lo difícil, y vivirlo creo yo que es parte del núcleo del Evangelio)
Lo que todavía no me queda totalmente claro (bueno, muchas cosas no están totalmente claras, para decir verdad muy pocas lo están) es que por mi nivel tan primario de evolución de conciencia, o por mi enorme ego, que me resisto a ser únicamente una chispa en el espacio o una gotita que regresa al océano cuando este cuerpo carezca de todo proceso bioquímico…

Todavía está muy muy distante en mi proceso de ser, el Ser parte de esa Conciencia de Unidad que es cuando creo yo que todas estas verdades y otras que irán apareciendo, se asimilarán, integrarán, e iluminarán mi existencia, pero, hoy por hoy …. Básteme con confiar, seguir buscando, seguir preguntando y seguir escribiendo puntos suspensivos…..





QUIEN ERES, PORQUE TE BUSCO
MIS PREGUNTAS SON MAS CADA VEZ
OH LUZ DE MI ALMA
OH CLARIDAD DE MIS SOMBRAS
CORRO Y NO TE VEO
CAMINO Y TE VISLUMBRO
CIERRO LOS OJOS Y TE SIENTO
NUNCA AFUERA, SIEMPRE ADENTRO
DUDA CONSISTENTE
CERTEZA CONSTANTE
OJOS QUE QUIEREN VER CON LOS OJOS
ALMA QUE NECESITA TOCAR
ERES SIEMPRE EN MÍ
SOY A TRAVÉS DE TI
TÚ, EL SIEMPRE VIVIENTE
EL CONTÍNUO PRESENTE
TÚ, EL INEFABLE, EL IMPENSABLE
PORQUE HAS PUESTO RAZÓN EN MI?
PARA VER MI PEQUEÑEZ Y FINITUD?
NUNCA SABRÉ, SIEMPRE INVOCO
DE LO PROFUNDO DE MI SER, QUE BUSCA SER
SIEMPRE SABIENDO QUE SOY EN TI
SIGO CAMINANDO, SEGUIRÉ BUSCANDO…

TÚ MI LUZ, TU MI FARO
SÉ MI FUERZA, SÉ MI AMPARO

ELSA URBINA DE GARCÍA
Febrero 2010

domingo, 14 de febrero de 2010

PARTICIPACIÓN DE LOURDES ADÁN

¿Chocolatinas o pan integral?
¿Hay una vida después de la muerte?
Comentarios, 2a. parte

Prosigo mis reflexiones acerca de la otra vida. He leído una vez más el capítulo XII en el cual sigo encontrando varias contradicciones y leí en su totalidad el libro de Vito Mancusso El alma y su destino, además de otros artículos de teólogos que se preguntan lo mismo que nosotras.

Por pirmera vez en mi vida siento que estoy haciendo teología, pues es mi propio esfuerzo de síntesis el que quiero transmitirles; por supuesto que me subo a los hombros de tantos hombres sabios para ver mejor el horizonte, pues sus ideas y experiencias me enriquecen y me orientan. Sin ellos no sería posible mi propia reflexión.

En el libro de V. Mancusso encontré a un filósofo y un teólogo laico, que ha trabajado con una penetración y un rigor intelectual excepcionales el tema que más nos interesa como humanos: el tema sobre la vida humana, su origen, su sentido y su destino. Su lectura me ha hecho llorar en ocasiones y me ha conmovido, pero sobre todo me ha dado mucha luz acerca del tema que estamos reflexionando con Lenaers en relación a otra vida después de la muerte.

Concuerdo con Lenaers cuando dice que “la cultura occidental moderna representa una verdadera mutación en la evolución humana” y como nos dijo Corbi: “no estamos en una época de cambios, sino en un cambio de época”; estamos ante un nuevo paradigma impuesto por los nuevos descubrimientos de la física y la cosmología. Antes se pensaba el cosmos partiendo del hombre, hoy se entiende más al hombre partiendo del cosmos. Los secretos de Dios están inmersos en los misterios del cosmos. Hoy entendemos que Dios es el Principio Ordenador (como lo llama Mancusso) de este universo, que a partir de la explosión de un primigenio y minúsculo corpúsculo gaseoso, ha dado y continúa dando, vida y autonomía al despliegue de energía-materia que ha ido generando una infinita diversidad de seres. Y, ante esta maravilla evolutiva mi espíritu se conmueve y se cuestiona. Sin duda el trabajo del teólogo nunca terminará, pues es verdad que las ciencias nos descubren verdades antes ignoradas, pero es también ciertísimo que detrás de una respuesta, más interrogantes surgen en cada investigación. El mundo no es un proyecto acabado, sino un proceso que se va construyendo a cada instante. Sin duda el misterio que rodea a toda la creación persistirá y ante él, debemos ser humildes y reconocer nuestra pequeñez. Sin embargo, buscar la verdad es lo más digno del ser humano y en eso estamos.

Si seguimos la lógica que la evolución ha tenido desde su inicio, Mancusso y yo vemos como muy posible la permanencia de la vida personal más allá de la muerte. Esta idea se me hace mucho más esperanzadora que el “extinguirnos definitivamente” como lo expone Lenaers.

Creer en una vida después de la muerte no se me presenta como una suerte de “chupete”, en términos de Lenaers, sino como una necesidad ontológica si se toma en cuenta la verdad intrínseca de la evolución hasta hoy. Me explico.

Que surgiera la vida orgánica dentro de este universo constituido todo él por energía-materia, era tan improbable, como si un tornado, llevando consigo un deshuesadero inmenso de chatarra, depositara en el suelo, al terminar su fuerza, un Boing 747 listo para surcar los cielo . Ante esta realidad maravillosa y admirable, lo único que nos queda es pensar que la Sabiduría de Dios está inmersa y dirigiendo, desde su inicio y continuamente, esta maravillosa obra creativa.

Vito Mancusso, quien sigue profundamente a Teilhard de Chardin y tiene una mente rigurosamente filosófica, dice: “Creo que es legítimo afirmar la vida después de la muerte gracias a cuatro discontinuidades que definen el camino realizado por el ser-energía a partir del momento en que se inicia su expansión:
- El paso de aquél diminuto puntito cósmico en el origen del Big bang, a la vastedad del ser;
- El paso de la materia inerte, a la vida;
- El paso de la vida natural, a la inteligencia;
- El paso de la inteligencia instrumental a la moral y a la espiritualidad...

No hay nada que explique estos pasos, que sin embargo se han dado . Ellos han ido siempre en el sentido de una mayor complejidad, contra el desorden de la entropía y a favor del orden como información.”

“El segundo principio de la termodinámica establece la tendencia a la degradación y al alejamiento del orden... En el mundo cotidiano triunfa la entropía y para combatirla es necesario invertir continuamente energía renovada y ordenada en forma de trabajo.”

Sin embargo, las cuatro discontinuidades mencionadas nos hablan de un camino que avanza, por el contrario, hacia un aumento de orden, de complejidad y de información (en el sentido de multiplicidad de formas).

Todo es energía, todo viene de la única energía generadora; la diferencia surge cuando se considera la configuración concreta con la que la energía se presenta como materia. El sentido del ser es la relación, el Principio Ordenador o Logos (relación o palabra), que dirige el universo va dando origen a miles de diversas relaciones entre los compuestos de la energía: ondas, moléculas, átomos, electrones, neutrones, protones y en los organismos vivos: ondas, moléculas, atomos, células, tejidos, etc. esto es el fundamento del ser. Materia muerta no existe, pues ella misma no es otra cosa que energía que surge del movimiento de sus elementos primordiales. No hay nada firme, nada estático, el secreto del ser es el movimiento a una velocidad que no podemos concebir, todo en el cosmos se mueve y trabaja. En el hombre sucede lo mismo.

Esa energía generadora del hombre, Mancusso la llama alma espiritual, y la identifica con la mente racional y libre, alma que no denota algo estático sino dinámico, y de la que sólo el ser humano goza; el alma hay que entenderlo así, viene de abajo, de esa primera explosión y del polvo de las estrellas, algo espiritual intangible e inmaterial como la luz, ha surgido de la materia-energía, gracias a la evolución. La evolución guiada por Dios ha dado lugar a la consciencia inteligente y libre, comprendemos el mundo y comprendiéndolo lo transformamos. Y este alcance de la evolución no se puede perder si seguimos la lógica presentada hasta ahora por ella. Ontológicamente, el ser humano está dirigido a la búsqueda del Bien, de la Verdad y de la Belleza; nuestra energía esencial, nuestra libertad, está impulsada hacia el orden, como en todo, pero en nosotros se manifiesta como búsqueda del Bien.

Cito a Mancusso: “Yo pienso que del yo, si sabe vencer sus mezquindades, pueden provenir las cosas más grandes y entre ellas, la más excelsa es el amor, el amor puro guiado por la luz del bien, posible sólo como acto de la persona que encuentra a otra persona”. Pienso que Lenaers se contradice al decir que al morir desaparece la consciencia personal y sin embargo se podrá amar ¿Cómo? ¿Cómo amar sin consciencia? Pienso que somos mucho más que bioquímica; Lenaers al mencionar que, en muriendo el cerebro, acaba la consciencia, pienso que se equivoca pues somos, sin duda, mucho más que bioquímica; somos, como dice Mancusso una energía ordenada y conformada como alma racional y libre que tiende, como todo en la creación a seguir evolucionando y, en el hombre hacia lo espiritual inmaterial.
Toda esta argumentación cosmológica tiene una lógica orientada no a la muerte, sino a la vida. Esta lógica ordenada es capaz de introducirnos en una nueva dimensión de vida, necesariamente discontinua respecto a la configuración actual de la vida ligada a la materia. Esta discontinuidad, que sería la quinta en la evolución, nos lleva a pensar, con fundamento, en una vida personal como puro espíritu, después de la muerte.

La muerte entonces, pienso yo, será un segundo nacimiento; será un paso más, una transformación, un nacimiento a la vida en plenitud. Todo ser humano está llamado a participar de esta vida en Dios. “Yo he venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia” (Jn 10,10), es la lógica de la evolución.

Hoy comprendo que el tiempo está contenido en la eternidad, la creación está contenida en Dios. Aquí mismo conviven Kairós y Cronos, y esta consciencia me empuja a vivir con sentido esta vida, me invita a dar lo mejor de mí a todo ser humano y a todo en la creación, vivir ya aquí el cielo, es decir, la plenitud y de esa manera, empujar con mi pequeñez el paso de toda la humanidad y del cosmos entero hacia su plenitud cuando “Dios sea todo en todo”. Este es, pienso yo, el sentido fundamental de mi vida, de cada vida humana, ayudar al Creador a continuar la evolución hacia algo siempre mejor. Vivir a tope, “ser lo que somos”, seres divinos que venimos de Dios y hacia Él nos dirigimos cada día cuando encarnamos en nosotros mismos la sabiduría y la lógica de su magnifica creación.


Señor, dame la capacidad de buscar siempre el Bien como fruto de mi ser
y no como esfuerzo moral que busca recompensa, sea humana, sea divina. Ayúdame Señor, desde mi interior, donde te encuentras,
a vivir sin miedo, para aprender a morir sin miedo.
Ese es mi trabajo hoy, en esta vida maravillosa que he compartido contigo
y con tantas y tantas personas que me han reflejado y me reflejan
tu Amor
y tu Verdad.



María de Lourdes Acevedo.
Febrero 4 de 2010.

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APORTACIÒN DE LOURDES ADÁN


Pan integral en vez de chocolatinas
¿Hay una vida después de la muerte?

Me parece que a medida que avanzamos en la reflexión del pensamiento de Lenaers, éste va resultando un estímulo para echar mano de otros teólogos y pensadores modernos en orden a profundizar más en cada aspecto importante de nuestra fe. Todo esto me da mucho gusto, pues la pluralidad de ideas enriquece mucho más mis propias reflexiones.

El capítulo XII de Lenaers: “ ¿Hay una vida después de la muerte?”, me ha dejado un poco a la deriva. Encuentro algunas contradicciones en Lenaers y pensar, como dice, que al final de la vida nos uniremos al Todo como gotas de agua que caen al mar, no lo puedo entender, no me queda claro y no me satisface, especialmente cuando el cristianismo es la religión del hombre, la que ha dado más importancia al valor y a la dignidad de cada ser humano. En fin, intentaré explicarme a lo largo de mi reflexión.

Es verdad que la tradición cristiana respecto a la vida después de esta vida tomó imágenes que venían del judaísmo y de la cultura grecorromana y que el pensamiento moderno trata de resignificarlas. Por otra parte, es cierto que toda cultura ha tenido un especial cuidado con sus muertos y ha pensado en que, de alguna forma, habrá algo después de la muerte. Esto es muy significativo, pues nos habla de una intuición y un deseo que viene de lo profundo del ser humano: “Si hay sed, es porque habrá una fuente” dijo algún filósofo. También es verdad, como dice Lenaers y tantos teólogos que la intuición y confianza fundamental de la comunidad cristiana, en un Dios de Amor y de Vida, que nos reveló Jesús, nos dice que

que todo está hecho para algo mejor, precisamente porque decir Dios es decir vida eterna

A partir de estas reflexiones, quisiera iniciar la mía. En primer lugar la doctrina de los novísimos la descarté desde hace tiempo, cuando entró en mi reflexión y en mi experiencia vital la realidad de ese Dios Amor que me ama, nos ama, incondicionalmente. Es interesante caer en la cuenta de que el hombre imaginó lugares de castigo porque no se resigna a que el mal y la injusticia tengan la última palabra. Lo contrario vale para una recompensa eterna en el cielo; el cielo, ya lo entendemos, no es un lugar, sino el hacerse uno con Dios en plenitud. No hay, por tanto, cabida en el pensamiento teónomo ni para el infierno, ni para el purgartorio, ni para el cielo. Cabe sí, hablar de una vida, no sabemos cómo, pero la confianza en ese Dios Bueno y su fidelidad hacia el ser humano me hablan de que habrá algo mucho mejor en la vida futura.

Llevamos en nuestro interior la impronta del ser de Dios, y esta impronta participa de su eternidad. Muy bien dicho por Lenaers. Lo que ya no me resulta tan coherente y lógico, es hablar de la otra vida en términos de pérdida de la consciencia y de la individualidad. ¿Cómo podrá ser esa vida paz, consuelo y plenitud para el hombre, si no hay consciencia, me pregunto yo? Nos uniremos al Amor, amando, pero ¿cómo amar sin consciencia y sin relación? No lo entiendo.

Me rehuso a creer que Dios haya creado esta maravilla de vida, esta evolución tan sorprendente y admirable, que va siempre de lo simple a lo complejo y hacia una cima cada vez mayor y mejor; que ha dado lugar a la inteligencia racional consciente y libre, para que vaya a terminar fundida, sin consciencia, en el Todo y se pierda la riqueza maravillosa y valiosísima de cada persona. Nos dice Herrero del Pozo: “Es razonable apostar por la permanencia del ser humano más allá de la muerte” y “Parece haber mejores razones y mayor sentido y coherencia en la superviviencia de la persona que en su desaparición total”. “Lo espiritual anida germinalmente en la realidad de todo ser y fecunda su despliegue” es cierto que lo orgánico termina, no se trata de volver a la vida física, más bien se entenderá la muerte como una metamorfosis enigmática de lo orgánico en lo espiritual. En otra idea dice Herrero del Pozo: “Es razonable y saludable apostar por la flecha ascendente del sereno afinamiento del espíritu, cuya trayectoria no se va interrumpir absurdamente” Y, ¿no es absurdo que una vez que ha existido la consciencia personal, ésta se pierda sin remedio? Me parece ilógico si, como dice la Psiología transpersonal, venimos de la unión con el Todo y volveremos a la unión con el Todo después de la muerte ¿qué sentido tiene esta vida dividida? ¿Por qué Dios nos puso en este mundo dual y con una consciencia egoica, donde hacemos esfuerzos en orden a expandir nuestra consciencia personal, para luego perder toda consciencia. Me parece absurdo e ilógico,

Cierto que lo orgánico no subsistirá, y pensar en una vida bioquímica después de la muerte es impensable; pero justamente, lo que posibilita esa vida y está en el centro y en el todo de nuestra persona es lo que Vito Mancuso llama el “alma” o “Alma espiritual” que informa todo el ser del hombre; es decir, da forma y posibilita todo lo que conlleva la vida humana. Cito a Mancuso: “No debe pensarse el alma como una sustancia separada del resto del cuerpo, sino como una configuración peculiar de la única energía que nos conforma”; todo es energía, desde aquella primera bolita que explotó hace 15,000´000 000 de años, esa energía originaria conformada por oxígeno, hidrógeno y helio ya contenía el misterio y la fuerza de ese Principio Ordenador que llamamos Dios y que, por vía de la evolución y en su culmen, ha dado origen a la inteligencia racional como lo había ya mencionado. Mirando lo más objetivamente posible la historia de la creación, que es también la historia de Dios, de su Reino, no puede Él retroceder en ella, sino continuar en su ascención, en el afinamiento del espíritu humano.

En fin, confieso que me rebasa todo pensamiento acerca de la otra vida, sin embargo, mi finitud y la muerte me ponen de cara a mi propia vida, a su sentido y razón. Lo importante para mí aquí, hoy, es entender y vivir que Jesús me reveló el sentido profundo de esta vida y de este mundo; este mundo como Reino de Dios, como “otro mundo posible” un mundo más humano, inclusivo, compasivo en el que me invita a ser para los demás, a vivir muriendo a mi propio egoismo y a mis miedos para ser capaz de salir al otro y dar mi vida gota a gota en el servicio del ser humano; es lo que he tratado de hacer y seguiré tratando. “Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia” nos dijo Jesús y esa vida en abundancia empieza aquí, en tanto luche yo por un mundo mejor. “El que quiera ganar su vida la perderá, el que la pierda la ganará”, y no se trata de despreciar esta vida por ganar otra mejor, sino hacer de esta vida una vida plena en Dios cuandovamos muriendo a nuestro ego y a nosotros mismos y salimos al encuentro del OTRO. Eso es lo que me ha dado mi fe, eso es lo que me ha enseñado a Jesús y eso es lo que trato de experimentar en mi propia vida cada día. Y a la hora de la muerte, para mí son y serán luz, calor y esperanza las palabras de Jesús. “Yo conozco a mis ovejas y las llamo a cada una por su nombre”, palabras llenas de sentido y que me revelan que algo habrá aún en la otra vida de relación personal con ese ser que me ama, al que llamo Abbá y que estoy segura me recibirá en su seno por siempre.


María de Lourdes Acevedo
Enero de 2010

miércoles, 10 de febrero de 2010

APORTACIÓN DE TERE GALLEGOS

COMENTARIO AL CAPÍTULO 12


Después de re-leer este capítulo tan controvertido, lo que me deja principalmente es el hecho de que Dios es fuente de la vida, antes, durante y después. Que cómo será el después, no lo sé. Lo que si quiero es en este presente caminar como lo hizo el pueblo de Israel, confiados en su presencia en la historia de sus vidas, sin esperanza de recompensa o castigo alguno, sobre todo no tenían necesidad de un consuelo posterior, lo demostraron durante mil años. Quiero caminar así, confiada en Dios, sabiendo que el Misterio está detrás de todas las cosas y en todas ellas.

El concepto de que nuestro ser no es una alma espiritual que habita en un cuerpo, sino una chispa de la forma como Dios se expresa a sí mismo, me recuerda lo que una vez leí, que el ser humano es como los ojos, oídos, voz de Dios que se materializa, así como nos conmueve una obra de arte, la letra y música de una melodía, el consuelo de un hermano, el amor manifestado de diferentes maneras, etc. Recibir esto nos manifiesta a Dios, pero cuando soy consciente que yo soy una chispa de Dios que se va a proyectar en los otros, me sobrecoge, pues, somos, como dice el autor, la expresión propia del misterio original divino que se va haciendo cada vez más pleno, y yo soy parte de ello!!!!

Esto puede sonar muy fuerte, el que yo ayude a Dios a hacerse cada vez más pleno. Creo que ese es el Reino soñado por Dios, cuando Él será en todo y en todos.

Para mí, no cabe duda que el camino interior, el silenciamiento, el desapego del ser humano (ego), es la forma de contactar con mi parte divina, pero aún esto, no nos puede separar del amor a todo lo que nos rodea, de la naturaleza que nos transmite parte del cosmos y su verdad y que me hace sentir insignificante ante el Misterio.


Ma. Teresa Trejo de Gallegos.

lunes, 8 de febrero de 2010

APORTACIÓN DE AMALIA SALINAS

…Hace algunos años surgía en mi la pregunta de por qué la religión y las personas creyentes hablaban y tenían puesta la mirada en la otra vida ¿qué pasaba con esta? ¿Por qué se la brincaban?. Ahora me queda mas claro (en otro capítulo creo haber dicho esto) la vida eterna comienza aquí y se experimenta, en palabras de Leaners, bajo la forma de paz interna, sentido, liberación, alegría y todo ello sin otra fuente que el desprendimiento.
Creo que nada es impuesto, todo va fluyendo, el camino es el amor y naturalmente uno se va desprendiendo de situaciones, ideas, cosas.

Que importante es esto del desprendimiento (por cierto que aquí el Budismo tiene mucho que enseñarnos) definitivamente el desprendimiento o el desapego es lo natural en la vida, lo contrario es lo que crea el sufrimiento.

Dios en todo y en todos, “ somos una chispa de cómo Dios se expresa a sí mismo” no hay dualidad, hay unidad, Dios en mí y yo en él. “Sólo existimos
según la medida de su presencia en nuestra profundidad, y por tanto,
según la medida de nuestro amor”. Aquí cambia totalmente el sentido de existencia. Yo puedo pensar que existo por que tengo vida biológica, no me he muerto, o porque pienso, o por… ,pero Leaners nos invita a entender “existo” a partir de algo mas profundo. Y Deepak Chopra en su libro “Buda” dice que nos alejamos de nuestra conciencia porque estamos demasiado inmersos en la lucha de la existencia “las personas que están perdidas en la lucha de la existencia se han vuelto prisioneras de las ilusiones. Sólo recuerden una cosa: ustedes están hechos de luz…” . Dicho con otras palabras, los distintos maestros espirituales nos invitan a contemplar nuestra existencia de otra manera. Pero aun más, nos dicen que no nos veamos como yo-ego sino sólo como humanidad. Creo que esta es la tarea que tenemos, las circunstancias nos hablan de esta realidad profunda, no existimos aislados, definitivamente estamos unidos lo que pasa a nivel de nuestro país en términos de violencia no es mas que consecuencia de que no hemos querido ver a los mas necesitados, lo que sucede a nivel de ecología no es sino consecuencia de que no hemos tomado conciencia de nuestra casa común y así podríamos ver muchas otras situaciones que nos hablan de esta unidad; supongo que estamos ante la posibilidad de expandir nuestra conciencia, pasar de verme a mí sol@ para darme cuenta del “nosotros”. Chopra lo pone así: Mientras no acepten que todas las vidas están unidas entre sí y que la naturaleza misma es una gran red del ser, jamás sabrán quienes son en verdad.

Y cuando alguien muere, dice Leaners, “no cae fuera de la totalidad, sencillamente no es posible”. Así lo creo y lo experimento.

En cuanto al cielo, infierno y purgatorio, estoy de acuerdo con Leaners que dado todo lo que se ha visto en este capítulo, cae por su propio peso. No hay lugar en el pensamiento teónomo para estas cosas.

Sobre lo que sucede con el individuo al morir, dice Leaners que se puede pensar en gotas de lluvia que caen en el mar de donde salieron debido a la evaporación. Esta parte no me satisface, creo que Martin Buber en su libro “Yo y tú” me orienta hacia otra forma de ver las relaciones y por tanto su trascendencia. El yo-tú no son vocablos aislados, yo-tú son pares de vocablos, indican relación y son pronunciadas desde el Ser. Cuando se dice tú se dice al mismo tiempo yo. No hay yo en sí. Habría que ahondar mas pero por el momento siento que no comparto con Leaners su postura de “gotas de lluvia que caen al mar”.

sábado, 6 de febrero de 2010

A PROPÓSITO DEL INGRESO DE PATY GUTIÉRREZ

Me uno a todas para darle una muy cariñosa BIENVENIDA a Paty, seguramente su entrada será motivo de un gran enriquecimiento para todas, dada su trayectoria en el Instituto Juan XXIII desde hace varios, la labor catequística que ahí desarrolló, su muy valiosa trayectoria en el campo de la educación y sobre todo su amistad... Paty nos sentimos orgullosas de que estés con nosotras en este camino de búsqueda de una fé adulta, cada vez me doy cuenta cuántos dones Dios nos ha dado y creo que podemos ayudarle a construir su Reino, sobre todo si contamos con un grupo tan excepcional como el nuestro... !!!Gracias por estar con nosotras!!!